
Al fin, volví a quedarme dormida, tratando inútilmente de volver al sueño del que había salido, a aquella dorada luz de la tarde que se reflejaba en la superficie de un río de color verde, no marrón, y sentir la presión de aquella mano en la mía y saber que un chico cualquiera se había convertido, para mí, en la persona más importante del mundo. ¿Por qué eso me parecía tan excepcional? La noche deforma los sueños, los ensalza y a veces los borra. Y , sobre todo , el alba , donde yo me quedé , dejando atrás mis escrúpulos , mis miedos , mi culpabilidad y toda la carga de vagos preceptos morales que la vida , cuando se pone seria , se empeña en que asumamos.//
//Los inicios : eso era lo que yo buscaba una y otra vez. Repetir el comienzo hasta el infinito. Asomada a mi terraza, fui perfectamente consciente de que las historias que mas me gustaba recordar eran las que menos habían durado: una sola noche, unas horas; historias efímeras, sin pretensiones, sin proyección, sin consecuencias. En la continuidad, mi vida entera, mi posición en el mundo, se tergiversaba, y los afanes de dominio, provenientes de una u otra parte, perturbaban y acababan destruyendo mi felicidad. La plenitud de ese momento anterior se grababa, autosuficiente y único, en mi interior, tan acabado como el discurrir de las viudas ajenas en mi imaginación. //
1 comentario:
el mundo se tergiversa y los amores mentirosos desaparecen, donde la luz de tus ojos jamas los encuentren hermoso isa....abrazos
Publicar un comentario